jueves, 26 de diciembre de 2013

Por un 2014 lleno

No podía ser mejor, empezaba el año con una nueva etapa personal, el hecho de ser independiente auguraba un 2013 si más no, diferente. 
Empezar una nueva etapa estudiantil, esta vez un master, fuera de aquí, un reto para seguir creciendo. Y seguir con mi trabajo, mis pacientes, mis rehabilitaciones y el tercer año en el FCB, cada vez más trabajo, cada vez más responsabilidad. Nuevos objetivos e ilusiones pero siendo independiente, ilusiones que generan respeto, te haces mayor de golpe… cambios, los cambios no nos gustan, o no tienden a gustarnos, pero o nos adaptamos al cambio o nos quedamos atrás... a veces el cambio lo es todo y esta vez, sin duda, así era.

Así pues, un año diferente, un 2013 que ha dado mucho de si: 

Empezaré por algo que significó mucho para mi, algo que tal vez necesitaba hacía mucho, el salto al otro lado, del agua a la tierra, del bañador a la camilla, pero ahora de verdad. La oportunidad de ser fisioterapeuta en los Campeonatos del Mundo de Natacion disputados en Barcelona este verano me dieron la oportunidad de acabar de cerrar una carpeta. Era necesario que me dejara de ver como ex nadadora a secas y se me empezara a ver como la fisioterapeuta que había sido nadadora (y eso enriquece como fisioterapeuta), era necesario ver a mis ex-rivales y ex-compañeras competir y sentir que aunque tu misión ahora es otra, la felicidad puede llegar a existir por igual. Trabajar con fisios nuevos, trabajar con aquellos fisios que habían sido mis fisioterapeutas en el CAR, la experiencia de un voluntariado, que Australia de waterpolo masculino te contrate como fisio del equipo, trabajar, disfrutar y compartir. Natación y fisioterapia, que mejor combinación?

Hablando de natación, mi experiencia en este mundo y mis estudios mezclado con las ideas y retos de un "loco" me llevaron a preparar durante dos años a una persona para que intentara cruzar el Canal de la Mancha y aunque ya os hablé de esto en otro post, haciendo balance del año no podía faltar el cruce del canal de Jaime Vega. Como entrenadora 2 años y las 14 horas del cruce más gratificantes. Llevar a una persona amateur a cruzar el canal no pasa todos los días y aunque el mérito es suyo completamente, estoy segura que el me deja ponerme una pequeña medallita, que en un mundo de tiburones como es el deporte amateur, aun tiene más gracia.
Y así le di sentido a un montón de experiencias convertidas en conocimientos, que con todas las ganas del mundo sirven para que alguien cumpla un sueño. 

Ahora si dejamos la natación de lado, pero no el agua, y pasamos a hablar de sueños y de animales. Hay un animal en mi tobillo, desde que tenía 18 años, bien, en el fondo lo llevaba desde que tenía 7 u 8 años y descubrí el agua, pero el delfín tatuado apareció más tarde. Algo más que un tatuaje, un símbolo, un amuleto. Siempre he sentido un cierto “amor” por los delfines y nunca había tenido la oportunidad de acercarme a ellos, este verano aunque no fue en las condiciones que me hubieran gustado (en libertad) pude experimentar el feeling que puede existir entre este animal increíble y el ser humano, por unos minutos fui la persona más feliz del mundo, una niña con una sonrisa de oreja a oreja… fue brutal!

Si seguimos hablando de ocio y diversión, sin duda dos viajes importantes este 2013, por orden cronológico: 
Volver por el norte, visita Asturiana-Cantábra en los que tan solo en 3 días me reencontré con grandes amistades y pude volver a disfrutar del paisaje del norte, playas, montañas y por supuesto de la buena comida! 
Praga y Budapest, una aventura de 8 días con una de las patas de mi taburete, con la persona que siempre está ahí y que es la gran herencia que me ha dejado de la natación. Una aventura de 8 días en los que nos pasó de todo y más, si más no, divertido!

Y entre tanto viaje me quedo con algo más cercano, este 2013 he descubierto la montaña, en invierno el esquí, en verano simplemente la montaña y el descubrimiento de un lugar que me inspira tranquilidad, paz y alegría. Un lugar de escape, un futuro lugar… Este 2013, he cambiado la playa por el monte.

Pero dejemos de divertirnos tanto (o no!) y hablemos de trabajo, pues no, no voy a hacerlo por dos motivos, el primero porque si tuviera que contar todo lo bueno que me ha pasado este año en la camilla no acabaría nunca y lo segundo porque lo bueno con cada uno de mis pacientes queda entre ellos y yo, solo quiero recalcar que ha sido, de largo, mi mejor año a nivel profesional, buenos resultados, mucho trabajo, tratamientos interesantes, he aprendido muchísimo pero también me ha aportado muchas cosas a nivel personal, pacientes que han pasado a ser amistades, pacientes que han dejado de serlo para pasar a formar parte de mi vida.

Podría seguir hablando de muchas cosas, ha sido un año muy largo pero que ha pasado rápido, es lo que tiene la intensidad… Un año intenso, en el que también he pasado malos momentos, pero ahora que se acaba el año solo quiero recordar y quedarme con los buenos.
Podría hablar sobre todo de personas, y de momentos, más que del futuro, ahora me podría pasar el día hablando del presente y eso no hace mucho que ha cambiado… Y aunque no dejo de tener objetivos, me gusta el presente y pienso que no hay nada mejor….  Hacerse mayor? Ser independiente? No lo se, pero solo espero que el 2014 me depare si más no, tantas sonrisas como el 2013.

Por un 2014 lleno, lleno de sonrisas, lleno de luz, lleno de amor, lleno de felicidad… y si no es así, que tenga la fortaleza para empezar de nuevo!

A todos... FELIZ 2014!!!

jueves, 26 de septiembre de 2013

Dosis de inconformismo en Madrid

Todo un día en Madrid da para mucho, para un relaxing cup of cafe con leche para empezar el día in Plaza Mayor al solecito, seguido de un paseo por Alcalá y no mucho más porque la visita a la capital no es precisamente por vacaciones, directa al hotel, ordenador en marcha y manos a la obra que antes del día uno hay que entregar 6 trabajos extensos y complicados y como no, esta vez parece que me pilla el toro. Digo parece, porque aun no conozco ninguna cornada, no se como lo hago que siempre acabo saliendo ilesa.
Compaginar un master así y tantas, tantísimas horas de trabajo no me está resultando nada fácil, nada nada. Pero, quien dijo que sería fácil? Ahí está la diversión.
Subestimé los consejos de aquellos que ya pasaron por aquí, porque como me gustan los retos, pues cuanto más difícil y duro sea algo, parece que más me motiva, o más emoción tiene, o incluso me atrevería a decir, que más felicidad me aporta. Soy así, algunos me tachan de "loca" y de hecho ya no se si me ha hecho así el deporte, bueno el deporte no, no nos engañemos, los 25 km, o yo ya nací así y simplemente el deporte lo ha acentuado. No lo se, pero esto de que me guste lo difícil a veces es muy complicado, valga la redundancia.
Así que después de un día entero delante del ordenador en el hotel y de imaginar el día de clases que me espera mañana tengo dos opciones o me pregunto porque estoy aquí o como siempre he hecho, aprieto los dientes y sigo nadando, ai perdón, estudiando.
Alguna vez he comentado en otras entradas que la vida sin objetivos deja de cobrar sentido, y cuando te has puesto el listón alto y lo has superado, todo aquello que esté por debajo deja de motivar (por eso, esto va para muchos: yo ya no nado más!!!). Por eso vivo enmedio de objetivos complicados y de listón en listón pasan los días, los habrá que los supere y los habrá que no, servirán para crecer y para que el próximo a superar sea aun más alto.
Enmedio de tanta historia, objetivo y listón, solo intento disfrutar de todo aquello que aporta cada uno de estos objetivos, de lo bueno y de lo malo. Y de momento, aunque estoy hasta la coronilla de la fisiología, de esto, de sacarme este master aun disponiendo de muuuy poco tiempo, solo puedo contar que estoy aprendiendo, de fisiología, y de vida!

"Soy gran creyente en la suerte y he descubierto que cuanto más duro trabajo, más suerte tengo"

Valor: Inconformismo
Concepto: Todo es mejorable, sobretodo cuando depende de MI.
Lema: Si no quieres ser mejor, también dejarás de ser bueno.


domingo, 15 de septiembre de 2013

Colaborando, Júlia Farré nutricionista

Siempre he creído que la clave del éxito pasa por trabajar en/con un equipo multidisciplinar. Así que como fisioterapeuta completamente autónoma intento colaborar con buenos profesionales de tal manera que mis pacientes puedan tener no solo un buen servicio de fisioterapia si no que puedan acceder a un servicio mucho más integral.

Hoy os hablo de Júlia Farré, nutricionista a la cual acuden ya muchos de mis pacientes, incluida yo.

Júlia realiza pautas dietéticas para todo tipo de personas y situaciones: adelgazar, aumentar de peso, mejorar el rendimiento deportivo, nutrición infantil... etc.

Muchos de mis pacientes acuden a Júlia para mejorar su rendimiento deportivo, en cambio otros acuden con el objetivo de adelgazar o de cambiar los hábitos, de momento el éxito es rotundo y es por eso que recomiendo a Júlia.

En mi caso empecé a trabajar con ella debido un aumento de peso muy importante al dejar el deporte de competición, aquellos que me conocen saben lo bien que me está sentando el tratamiento y lo importante que está siendo para mi volver a ser la que era.

Creo que no hace falta decir mucho más...

Para más información podéis consultar la web de Júlia: https://www.centrojuliafarre.es
También la podéis encontrar en Centro Júlia Farré 933486557      C/ Balmes 172 Principal 2ª 08006 – Barcelona699212603 info@juliafarre.es
Salud!!

viernes, 30 de agosto de 2013

Jaime cruza el Canal de la Mancha


Debo reconocer que hacía mucho tiempo que deseaba escribir esta entrada, tanto como dos años. No os he hablado nunca de él, se llama Jaime Vega, cántabro con residencia en Barcelona, ingeniero, casado y con dos hijos. Amante de dar brazadas sin parar en la piscina pero sobre todo en el mar. Hace un par de años me dijo que quería prepararse para cruzar el Canal de la Mancha, con cara horrorizada le pregunté si sabía lo que decía... Tal vez pueda ser una de las travesías más complicadas y duras que existan, para empezar se debe hacer sin neopreno, el agua ronda los 13-17 grados de temperatura, las corrientes y mareas hacen complicadísima la travesía ya que a parte de nadar muchos más km de lo que realmente es el canal el línea recta, existe un lugar llamado "El cementerio de los sueños" que puede acabar con tu travesía cuando ya no te quede nada para acabar, y es que los 34 km reales del canal siempre se convierten en más de 45 y hasta 60 pico km nadados... Casi nada, ¿verdad?

Viendo que Jaime tenía entre ceja y ceja cruzar se puso a entrenar, apenas 9 meses para preparar la travesía, en Junio del año pasado vinimos hasta Dover para que lo intentara, pero las malas condiciones ambientales hicieron que tuvieramos que decidir concluir la travesía a las 5 horas y es que los 13 grados del agua entre otras muchas hicieron que fuera imposible, y es que el canal es el canal y esto esto no era  moco de pavo. La salud de Jaime iba por delante de cualquier reto, así pues vuelta a casa con las manos vacías pero con ganas de volverlo a intentar.

Y dicho y hecho otro largo año de entrenamientos, donde Jaime se ha dejado los cuernos, porque metros no le han faltado y horas de dedicación safrificio y constancia tampoco... Y es que el que diga que para esto no hay que entrenar tanto, que coja y lo pruebe y luego me cuente que tal... No hace falta decir nada más, por ahora.


El día 27 ya estábamos en Dover esperando que el capitán del barco decidiera que día era mejor para salir, parece que la temperatura del agua estaba más caliente, entre 16-17 e incluso en algun punto 18 grados, hacía sol y una temperatura más o menos agradable, pero hacía viento y eso complicaba las cosas dentro del canal así que el capitán decidió que Jaime empezara a nadar jueves día 29 a las 3:30 am.

Evidentemente si estoy escribiendo esto es porque Jaime acabó con éxito y tocó tierras francesas en 14 horas y 20 minutos nadando la santa barbaridad de 48 km, superando el frío, el viento, unas olas de la leche y las duras corrientes generadas por las mareas.


No quiero explicar toda la travesía porque eso es algo que le toca a él, al fin y al cabo yo solo iba en la barca. Pero si que me gustaría decir algo:

Cruzar el Canal es una barbaridad, una locura y una puñetera proeza, no es ir nadando de un punto a otro, no, eso lo puede hacer cualquiera, es nadar con mucho frío y sin e neopreno, es superar las olas que te van golpeando, es tener fuerzas para apretar cuando cambian las mareas, es tener la santa paciencia de nadar casi 15 horas con todas estas condiciones y encima ser consciente que un mal cálculo con las mareas te puede dejar fuera cuando llevas más de 40 km nadados, es ser estratega, es superar el dolor muscular que genera bracear durante tantos km, es saber avituallarse rápido para que la corriente no te empuje, es mantener la calma cuando ves tierras francesas porque aunque parece que están ahí, queda aun mucha travesía, es cambiar de ritmo cuando no puedes con tu alma, es aguantar y no deacaer, es aprender a disfrutar sufriendo... Es un duro ejercicio físico... Y mental!!!
He nadado mucho y en muchos lugares, y des de luego que después de vivir esto, puedo decir que pocos lugares me causan tanto respeto... Y eso que yo solo iba en la barca!


Dicho todo esto pues... 
No me cansaré de decir nunca que lo que ha conseguido Jaime es una proeza, que los tiene cuadrados, y que la enhorabuena se queda corta... Es el 12o español de la historia en cruzarlo y encima por un tiempo mucho inferior al que se planteaba. Y esto, repito, no lo hace cualquiera!


Por otra parte...
Entrenar a alguien que no ha sido nadador, es decir que no ha competido, ni entrenado ni ha tenido un aprendizaje de la técnica, del deporte, del entrenamiento y la competición no es nada fácil, contando también que el factor edad es bastante importante, por no decir mucho. Tengo que reconocer que en estos dos años probablemente sobre todo en el primero haya cometido errores como entrenadora, pero acabo este ciclo no contenta por lo conseguido, que también, si no contenta por vivir la natación desde el otro lado, desde encima de la barca algo tan duro y dificíl, ha sido emocionante para mi poder transmitir todo lo que las aguas abiertas y todos los 25 km competidos me han enseñado, y ver y comprobar que aquello que intentas inculcar funciona y es más, que tu papel en la barca para que otra persona consiga el objetivo, te puede llegar a llenar tanto como nadar un 25 km, de manera diferente, si, pero llena.
De estos dos años me quedo con muchas cosas que tardaría mucho en enumerar, del momento de la prueba, me quedo con el momento en que Jaime lleva 13 horas y el juez nos comunica que hay que apretar o Jaime se quedaría sin acabar.... Y por supuesto con el momento de ver salir a Jaime del agua en tierras francesas acabando el Canal, y como no, poniéndose a bailar.... Es Jaime!

Y esto es todo amigos, Mari-palo (es así como me llaman...) se despide hasta otra aventura como entrenadora... mientras mis manos y mi cabeza como fisio seguirán funcionando!



domingo, 25 de agosto de 2013

Volver

Si tuviera que ponerle un título a este verano sin duda sería el de esta entrada: Volver
Volví al mundo de la natación pero como fisioterapeuta en los Mundiales de natación en Barcelona, volví a Sevilla para recordar un sueño, otro mundial, y para hacer uno nuevo realidad y volví a Budapest para poder mirar esta bonita ciudad con otros ojos, con buenos ojos.

Podría explicar muchas cosas de los Mundiales, anécdotas, momentos... pero me voy a quedar solo con una cosa y es que al fin y al cabo el caballo es caballo lo mires de frente y veas la cara o lo mires por otra parte y veas el culo, porque tanto el culo como la cara siguen siendo del mismo caballo; con esto quiero decir que tanto puede ser bonita la cara como el culo y que la suerte es poder haber visto los dos puntos de vista. Y que el último me ha aportado conocer a mucha gente, pasar grandes momentos, crecer como profesional y tener la oportunidad no solo de ejercer de fisio voluntaria sino de trabajar con el equipo australiano de waterpolo masculino. 
Para acabar quiero dar las gracias a Isa y a Fidel por el trato recibido y la confianza depositada.



Sevilla tiene un color especial... Si, si ya lo ha tenido siempre des del 2004 aun más y des del 2008 pasó a ser un lugar no solo con un color especial, si no un lugar mágico donde el esfuerzo diario de muchos años, donde todas las brazadas que di al largo de mi vida dieron su fruto y donde lo pude compartir con toda mi gente. Un lugar que significa muchas cosas para mi, no es solo un resultado, son vivencias, sentimientos, recuerdos, son personas y son sensaciones y desde ese 8 de mayo del 2008 no había vuelto a la ciudad mágica. Aterrizar en Sevilla significaba sentir muchas cosas, pero entrar en el CAR de la Cartuja y ver el río Guadalquivir, la zona de salida, las gradas y bajar al pantalan... y respirar hondo y sentir un montón de cosas, nostalgia, recuerdos, felicidad y un nudo en la garganta que te pide a gritos que eches unas lagrimitas, pero unas lagrimitas buenas, de esas que te recuerdan lo feliz que pudiste a llegar a ser ese día.



Allí hice un sueño realidad y mi visita a Sevilla no solo era para recordarlo, si no para hacer realidad uno que llevaba años buscando, no tiene nada que ver con competir, pero si con el agua, con mi símbolo, mi amuleto, mi tatuaje, mi animal... Des de bien pequeñita había soñado nadar con delfines y me propuse que de este verano no pasaría, así que de Sevilla a Portugal y en el Algarve al agua patos, pero con delfines, por supuesto. Experiencia mágica, terapéutica e impresionante. Aunque me hubiera gustado nadar con ellos en libertad en las Azores, tengo que reconocer que no estuvo nada mal hacerlo en acuario y tener la oportunidad de acariciarlos y nadar cogida a sus aletas, es algo impresionante; sueño hecho realidad.



Pasamos de la ciudad mágica a la ciudad maldita, lugar donde nadé mi primer Europeo y pude comprobar que las rivalidades dentro del agua existen perfectamente también fuera y que la competitividad se puede llegar a transformar en maldad cuando uno se siente amenazado por la posibilidad que lo repases compitiendo. Lugar que me tenía que haber llevado a mi tercer Europeo con la mirada puesta al Mundial del año siguiente, momento que nunca llegó. Budapest llevaba connotaciones negativas y eso no podía ser... Ciudad que cuando estuve no la pude ni visitar, decidí ir de vacaciones este verano y que junto a Praga fueran los destinos escogidos para hacer turismo. Así pues cuando una ve el puente de las cadenas y el parlamento iluminado es imposible que no se le borren los malos momentos que conlleva la palabra Budapest, que unas risas a la orilla del Danubio o los buenos momentos en Isla Margarita pueden hacer que lo que estabas mirando, ahora lo mires con buenos ojos. Por último, Praga, de Praga no tengo palabras, es tan sumamente bonito que no se puede expresar, se tiene que ver. En Praga no había estado así que como cuando competía pedí unos deseos, esta vez pero, atados a la barandilla del puente cerca del muro de John Lennon, con un candado, cuyas llaves permanecerán siempre conmigo.





jueves, 16 de mayo de 2013

Una larga transición, la retirada


Hoy después de mucho tiempo me volví levantar pronto para nadar, bueno en realidad fui a hacer de liebre, que no deja de ser nadar... y cuando me pongo un bañador a las 6 de la mañana y nado 4 o 5 km parece ser que es imposible no escribir una entrada al acabar, ¿será el cloro? ¿nostalgia? Puede.

Os he hablado mucho de mi carrera deportiva, pero nunca os he explicado que tal eso de retirarse, parece fácil no? Un día lo dejas y ya, como el que deja de fumar. Pues va a ser que no...

Tenía una compañera que decía que ser nadadora era como tener una relación, si, una relación sentimental, amor, pero en este caso amor en pura esencia. Y decía convencida que tenía una relación con la natación y estaba absolutamente enamorada; o es que... ¿No tienes un compromiso con ella?, unos objetivos y unas metas en común, te da alegrías como ninguna otra cosa en el mundo, pero de vez en cuando te hace sufrir como nadie, eso si, ese sufrimiento vale la pena, siempre. Estas completamente enganchada y necesitas de ella y encima la quieres con locura, te preguntan cuando se acabará y respondes que nunca, los de fuera no lo entienden y por más que les expliques no lo harán, pero tu sigues levantandote a las 5 am por ella, vas a entrenar con fiebre por ella, y lo dejas todo por ella cada vez que entrenas, compites... y si encima resulta que las cosas te van bien con ella, todo lo demás en tu vida funciona estupendamente.
¿Es o no una relación? Tal vez mi compañera tenía razón.

Pero esa relación no es para siempre, es imposible, llega un día que se rompe, no sabes porque pero dejas de sentir lo que sentías por entrenar, por competir, por tirarte al agua o por sacar el hígado en cada entreno. No sabes porque pero dejas de mirarla con los mismos ojos y aquella que te hacía disfrutar deja poco a poco de hacerlo.
A más a más existe la posibilidad que te haga daño, y que recibas un fuerte golpe que te hunda, una lesión, una desconvocatoria injusta... Puede llegar a ser como una infelidad, no, no exagero. Duele, porque al fin y al cabo, no deja de ser una relación, duele mucho.
(Ahora mismo la mayoría pensaréis que estoy loca, pero habrá quien de alguna manera u otra me entenderá)

Ese vínculo tiene final y ese final se llama retirada y dejas de hacer aquello que hacías día tras otro sin descanso, se acaba aquello que has amado durante prácticamente toda tu vida, prácticamente 20 años y lo haces sabiendo que es mejor así porque si continuaras, si siguieras, no saldría bien. Yo lo intenté, apenas duré dos meses para saber que solo iba a salir mal de aquel intento.

Entonces empieza un proceso de asimilación y de duelo, al principio estás rara, te levantas y no te pones el bañador, puedes ir a cenar un día entre semana, no tienes esa sensación de cansancio físico constante, es raro pero está bien.
De hecho "mola" un monton poder dormir por las mañanas e irte de vacaciones sin tener que llevarte los entrenos apuntados o poder estar despierta hasta las mil porque al día siguiente no tienes que rendir físicamente. Tu vida social se multiplica por 10 y empiezas a recuperar cosas que no habías hecho en la adolescencia porque el deporte de élite no te permitía hacerlas. Te das cuenta que después de la natación también hay vida.
Pero no todo es tan bonito...
No te das cuenta y empiezas a desadaptarte en mi caso tanto físicamente como psicologicamente, no nos engañemos, no volveré a tener la masa muscular ni el cuerpín que tenía cuando nadaba 25 km por mucho que me cuide.
Estas tan acostumbrada a tener objetivos y a que tu vida vaya tan guiada que sueles ir perdida y los objetivos que tengas tienen que ser muy motivantes para que te llenen.
Yo he tenido la gran suerte de encontrar una profesión que me llena muchísimo, si no, ¡uf! más vale no pensar si no, compadezco aquellos que dejan el deporte sin haber estudiado, sin otras motivaciones, sin un porvenir... 
Dejas de ser el protagonista, dejan de preguntarte tus familiares, amigos, conocidos, ¿que tal entreno? ¿ganaste? ¿estas preparada? Dejas de tener un entrenador detrás tuyo, un médico, un fisio, un psicólogo, un fisiólogo... El mundo deja de dar vueltas a tu alrededor. Bienvenida al mundo real y espabila! Hay que tener la cabeza muy bien amueblada para que eso no te afecte.
Y des de luego lo que más me ha marcado a mi es echar de menos, echar de menos viajar con los compañeros, compartir objetivos y sueños... Echar de menos está bien, al principio dices que no, que está bien, pero des de mi punto de vista es algo por lo que hay pasar, para superar, hay que echar de menos.

Yo creía que estaba bien, que la transición había sido rápida, 2-3 meses? Solo lloré el día que lo comuniqué y el día que me despedí de mis compañeros. Pero 2 años más tarde viendo los Juegos Olímpicos en Londres me dí cuenta que no había salido todo, fue inevitable llorar al ver mi deporte en directo, me removió absolutamente todo, sentimientos, recuerdos... Y aunque si en el momento me hubieran preguntado si quería volver habría dicho que no, rotundamente no, ver las aguas abiertas, sorprendentemente dolió. Pasó rápido, pero creo que ante todo proceso de pérdida tiene que haber un proceso de duelo, y yo no me permití en su día sentir pena y tristeza por acabar una etapa (suelo hacerlo, lo de no permitirme) y es algo que aprendí de esta transición. De lo que se acaba hay que hablar, hay que sentir y si hace falta hay que llorar. Parece un drama, no, no lo es, son 19 largos años viviendo por y para.

Aun teniendo este pequeño bache, sigo considerando mi retirada y mi inserción en el mundo laboral completamente exitosa, no estuve parada ni un sólo día después de colgar el bañador, trabajo de lo que realmente me llena, me gusta y me hace disfrutar y encima me va bien, me sigo formando tanto como profesional como persona y sigo estudiando... sigo en contacto con mis amistades "acuáticas" que no son pocas... ¿que más quiero?

Como toda rotura, dicen que la pérdida de contacto es la mejor forma de superarlo así que consciente o inconscientemente durante dos años, ya prácticamente tres he dejado de hacer deporte y ejercicio físico. Y si, lo he hecho porque ya no disfrutaba, porque ya no tenía ganas, y porque me juré que nunca haría ejercicio por obligación pero también y muy en el fondo porque creía que era la manera más rápida de cerrar una etapa, dejar de tener contacto con ella. 
Supongo que es un proceso de desintoxicación, un proceso necesario para saber empezar una etapa nueva y asimilar que tu rol ha cambiado.

Lo mejor de todo es que todo esto poco a poco va cambiando... hoy después de unos días duros de trabajo, estudios y un estado anímico tocado y hundido por diferentes circunstancias, como os comentaba antes, he ido a nadar y eso que estaba cansada, y eran las 6 de la mañana, y en el fondo me daba una pereza brutal.. Pero he salido del agua, he respirado y lo he visto todo con otros ojos, tal vez no menos cansada, pero si con ganas de acabar la semana bien, de afrontar todo lo que venga, y de que el estrés el trabajo y lo que sea pueden aliviarse, solo, con un poquito de agua con cloro.
Porque en el fondo, no podemos renunciar a lo que somos.


martes, 7 de mayo de 2013

5 años de un día de magia

Han pasado 1825 días des de que descubrí que los sueños podían hacerse realidad, des de que conocí la palabra magia, des de que conseguí algo que marcó el resto de mi vida; de un día de plenitud, de un día de felicidad y de alegría. Yo lo viví y lo vivo así. 
Mañana hará 5 años que quedé 10a del mundo, 8 de mayo del 2008, el Gualdaquivir y yo... y solo pensarlo se me escapa una sonrisa.

El otro día haciendo limpieza encontré varios recortes de prensa, entre ellos la previa a la prueba (que adjunto más a delante) donde se habla de mi estatura, recuerdo que fue lo primero que me preguntaron, cómo era posible? Metro y medio? Ahora me río, por aquel entonces aquellas preguntas me hacían más fuerte.

El camino a Sevilla no fue fácil, hubo varios "chascos" en las temporadas previas y los obstáculos esa misma temporada para llegar aquí tuvieron tela. Pero si de algo estoy orgullosa es que todo eso hizo que nadie absolutamente nadie me privara de disfrutar algo así. 


Algo que me quedará gravado de por vida fue la reunión junto a mi entrenador la noche previa, estaba tan nerviosa que no me entraba ni la comida y respirar era una tarea nada fácil. Pero hubo una frase que me tranquilizó mucho: Mañana no nadas sola, mañana somos un equipo tu en el agua y yo en el pantalán.  Y así fué. Tengo que reconocer que en pruebas así el entrenador es una figura clave, y en su día Sergi lo fue, empujó hasta el último segundo de las 5 horas y 37 minutos que duró la carrera.
Pero no fue el único que empujó, hubo tanta gente empujando, allí y en casa, que nunca, nunca, nunca me he sentido tan apoyada.

¿Sabéis?
Nunca destaqué nadando, de pequeña era la última del grupo, con 8 años me dijeron que si no crecía no haría nunca nada, con 13 me dijeron que dejara la natación y me dedicara al parchís, con 15 me plantaba por primera vez en un campeonato nacional, con 16 en la selección española... y con 21.... Con 21 ¿Un Mundial? Si, un Mundial: el resultado a la perseverancia, a la mala leche, a la fuerza de que te dijeran "no vas a poder", al sacrificio, a la constancia y al duro entrenamiento, el resultado a saber soñar despierta. Puede sonar prepotente, pero no lo es.

Lo mejor de todo, por eso, no fue el resultado, lo mejor de todo fue que significaba lo que acababa de hacer para mi, significaba que no existen límites, que si quieres hacer algo y pones todo tu empeño, lo vas a conseguir. Que nadie puede decirte nunca que NO. Que existe la magia y que no hay nada como compartir esa magia con la gente que te quiere y, que en lo que me quedara de vida, en lo que fuera, iba a disfrutar tanto como disfruté caminando hacia Sevilla, intentando conseguir todo aquello que me proponga y nunca, nunca, nunca, por más alto que sea el muro.... tirar la toalla.

Caminando hacia Sevilla aprendí que hay que controlar, lo controlable, que a toda aquella gente que no te desea bien, mirarles o hacerles caso es darles ventaja, que no hay nada más bonito que la magia de soñar por un sueño y poderlo alcanzar, que hay que saber valorar las pequeñas cosas que te ayudan a hacerlos realidad y sobre todo que nunca, nunca, nunca, me voy a olvidar de lo que significa DISFRUTAR.

Un día jugaba a ser mundialista...


... y mañana hace 5 años... del día que se hizo realidad.
8/05/2008


*nota de prensa previa:


LA PRUEBA DE 25 KM ECHA EL TELON ESTE
JUEVES A LOS V CAMPEONATOS DEL MUNDO DE NATACION EN AGUAS ABIERTAS
SEVILLA 2008

Esther Núñez y Elena Martínez buscarán en el
Guadalquivir una nueva medalla para España, que llega a la última jornada en la
cuarta posición provisional de la clasificación por puntos.

El circuito se alarga a 5 kms por vuelta, la boya de
viraje su estará situada frente a
la torre Schdler del Pabellón de la Navegación
    
Los ultrafondistas ponen el cierre este jueves en el Centro Especializado Alto Rendimiento de La Cartuja a la quinta edición del Campeonato del Mundo de Natación en Aguas Abiertas Sevilla 2008, que se está celebrando desde el pasado día 4 en la dársena del Guadalquivir. Y lo hacen disputando la prueba de los 25 km, para la que se han inscrito un total de 43 deportistas, entre la categoría masculina y femenina,
incluidas las españolas Esther Núñez (C.N. Sabadell) y Elena Martínez (C.N.
Mataró).
    
La cuarta y última jornada de competición, cuyo inicio está previsto a las 9:00 horas, servirá para comprobar si la todopoderosa selección rusa, intratable en la clasificación por puntos y en el medallero, con tres de los cuatro oros posibles conquistados, es capaz de mantener su hegemonía en la cita hispalense. Enfrente, entre otros rivales, tendrá a dos representantes del equipo anfitrión, que intentarán situar a España, cuarta por países tras el equipo ex soviético, los alemanes y los británicos, entre las tres primeras potencias de la disciplina en Sevilla 2008. Aunque el reto no es ni mucho menos sencillo ante las más de 5 horas de nado que esperan a estos auténticos maratonianos del nado.

“Sabemos que es muy difícil, porque hay mucho nivel, pero la medalla del otro día de Yurema Requena (bronce en los 10 km) nos ha dado mucho moral a todo el equipo. Además en este tipo de competición, de tantas horas, es muy importante el factor psicológico, el coco. Llega un momento en el que te duele todo, pero tiras para adelante, y como tengas fuerzas, puede darse la sorpresa”, comenta Esther Núñez, la principal baza española, como lo demuestra su experiencia, con dos citas mundiales previas, a sus 27 años, y el hecho de haber ganado la Copa del Mundo 2007 de maratón. “Aunque eso eran distancia más largas. Aquí vengo a pasarlo bien, a disfrutar de la competición y sentir que lo he dado todo en el agua. Y si después estoy
delante…”, añade la catalana, ansiosa por tirarse al agua tras tantos días de espera.
 
No menos ilusionada se encuentra Elena Martínez, que a sus 21 años debuta en un Mundial en el Guadalquivir. Y lo hace dispuesta a adquirir toda la experiencia posible. “Vengo sin expectativas, pero a dar lo máximo. A ver si me puedo meter entre las 10/12 primeras, porque para ello he entrenado muy fuerte”, apunta la otra
benjamina del equipo español (unos meses más pequeña que la murciana Margarita
Domínguez, que nadó los 10 km), y curiosamente una de las nadadoras más pequeñas, en este caso en estatura, de todo el Mundial, con 150 centímetros. “Pero en el agua no se nota tanto. Además, para mí esta desventaja de físico es una motivación más que me sirve para superarme”.  Como lo hace en la red de redes, ya que Elena tiene actualmente una página web  (http://www.elenamartinez.net)
y un blog (http://www.ultrafondista.blogspot.com) en internet, donde no abundan precisamente las páginas dedicadas a la natación de larga distancia. “Es una de mis aficiones”, reconoce la que fuera subcampeona del Open de Francia 07 sobre 25 km.







*A todos aquellos que quisisteis que tropezara por el camino. GRACIAS, porque hoy valoro aun más lo conseguido.
*A todos aquellos que soñasteis conmigo y me ayudasteis a hacerlo realidad.
MILLONES DE GRACIAS.

Una gota de agua no agujera una piedra por su fuerza, si no por su constancia.

Seguimos....!


domingo, 28 de abril de 2013

Mini vacaciones

Morir de éxito ¿es posible? No lo se, lo que si sé es que se puede morir de exceso, porque el exceso no permite hacer las cosas con calma, entereza, cabeza y ganas! Así pues, soy de las que cree que de vez en cuando es necesario parar de golpe y frenar el círculo vicioso en el que vivimos, trabaja-duerme-come, (¡y por se orden!), por lo que... freno de mano en mano, valga la redundancia, y toca respirar, cargar pilas y volver para seguir mejor, con más ganas, fuerza e ilusión.

Así que.... ¡Me voy! muy poquitos días pero me voy, en verano solo me permití 11 días de vacaciones de los cuales 8 estuve en Londres y 3 en Amposta, ambos viajes un tanto especiales. Pues toca hacer otro un tanto especial y es que los que bien me conocen saben que tengo cierta debilidad por algunas tierras del norte de España, pero no por los lugares en si, si no por la gente que habita en ellos y los buenos recuerdos que todo esto me trae. Buenos amigos, buenos momentos!

Una vueltecita por Cantabria, recargo pilas, y de nuevo vuelvo con las manos y la mente preparadísimos... para dar mucha muuuuuuuuucha guerra!


P.D: Y que suerte que la natación me haya dejado una herencia así... :)




lunes, 22 de abril de 2013

Tres rodillas, tres historias y... un mismo final!



Hoy toca hablar de fisioterapia y de un tema que me hace mucha ilusión, de tres historias, de tres rodillas, de las dos primeras os había hablado en otro post, con la tercera se acaba un ciclo, pero se acaba como yo quería y como los otros dos han acabado, compitiendo en el menor tiempo posible, sin dolor, sin molestias y con absoluta normalidad.

Cualquier lesión sea una rotura de ligamento cruzado anterior como el caso de estos dos futbolistas o una osteocondritis, son lesiones de larga duración que no solo dejan al jugador en el dique seco unos cuantos meses, si no que la complejidad de la lesión obliga a realizar una recuperación importante, dura y sacrificada si quieres volver a competir al nivel que competías.

Son muchas horas de fisioterapia, primero de camilla, luego en el gimnasio o en la piscina, en la playa o  incluso a veces en la montaña y al final el proceso de readaptación en el campo o en la pista.
Es una suerte poder dedicarse a un deportista a estos niveles pudiendo trabajar muchas veces a diario con una rehabilitación completamente personalizada, hecho que lleva que puedan recuperarse prácticamente en el tiempo que se recupera un profesional.
Pero no solo es fisioterapia, estar inactivo 7 o 11 meses afecta gravemente a tus motivaciones, dejas de tener objetivos, tienes ganas de hacer aquello que más te gusta y no puedes, ves jugar a tu equipo des de fuera, tienes 15, 18 o 19 años y lo último que quieres dejar de hacer es jugar a basquet o a fútbol.
Es duro el post operatorio, no solo por el dolor físico si no por que quedan muchos meses por delante para volver a jugar y de lo último que tienes ganas es de que venga la fisioterapeuta a flexionarte la pierna y a hacerte sufrir. Es pues, que considero que el trabajo psicológico ha sido un punto clave en estas tres rehabilitaciones, probablemente lo podría haber hecho mucho mejor, pero como todo, cada caso, cada experiencia, cada paciente sirve para crecer un poquito y aprender un poquito más.

El resultado ha estado muy bueno en los tres casos, los dos cruzados han competido en 7 meses y la osteocondritis que ya no era tanto el tiempo de volver porque eso lo determina la propia regeneración del cartílago, si no el estado físico en el que vuelves, y la prevención de una posible recaída, volvió a competir en 11 meses con absoluta normalidad. Los dos primeros siguen compitiendo a buen nivel, el último que debutó la semana pasada es el que cierra mi primer ciclo a nivel profesional, con resultados más que satisfactorios.

Como siempre y por como soy, me emocioné al ver debutar a los tres por igual, y des de luego que tantas horas de fisioterapia, cuando se acaba, se echan de menos, no las horas, si no el vínculo que has creado con el paciente. Pero como todo en esta vida tiene un final y en este caso si hay final es porque se han recuperado, así que a delante y a DISFRUTAR.


viernes, 22 de marzo de 2013

Madrid

Voy paseando, anochece, estoy cansada, esta semana, como la mayoría, he trabajado mucho, muchísimo, tal vez demasiado, pero me siento bien. Es raro, pero no llevo ni bañador en la mochila, no voy vestida de CNM, ni de España, ni de FCB como habitualmente, voy vestida de calle, pelo liso, un bolso negro y un ipod reproduciendo mis canciones favoritas, no huelo a cloro ni voy a ningún campo de fútbol. Es raro, tampoco he venido a  visitar a ningún amigo, ni a la federación, ni a recoger ninguna distinción. Estoy sola, yo, una cerveza y Madrid. Es raro.

Mercado de San Miguel, la cerveza y yo, mucha gente o nadie, mucho ruido o silencio, todo depende con que ojos se mire. Mañana me esperan unas cuantas horas de clase así que decido saborear las pocas horas que me quedan paseando por el centro de Madrid, probablemente me gustaría estar acompañada y en parte lo estoy, depende con que ojos se mire. Sigo escuchando música y decido seguir paseando. Es de noche. Plaza Mayor, Sol, Alcalá... Y algún lugar más. Me siento en un banco, observo y pienso, el mundo se para, he ido tan estresada últimamente que no he tenido tiempo de respirar, así que cojo aire, pienso en el pasado, en el presente, en los míos y en que me deparará el futuro, reflexiono sobre lo que estoy haciendo, sobre mis objetivos y me pregunto una y otra vez hasta donde seré capaz de llegar y si realmente quiero hacer aquello que estoy haciendo... No tardo en responder, un claro ¡Sí!

Respiro hondo mientras miro a mi alrededor, Madrid es precioso, pero toca ir a descansar, hotel, un poco de tv, un par de llamadas, algún mensaje, ordenar las cosas y prepararlo todo para mañana, apuntes, libreta, ipad y boli, la segunda sesión presencial del Master de Alto Rendimiento espera. Buenas noches.

Comité Olímpico Español, ya no hay cerveza, un café en mano y temas interesantes, de los cuales sale uno que me va como anillo al dedo. ¡Capacidad! Nos explican que no todo es la base biológica, no todo es la genética, el deportista puede superar sus aptitudes con su capacidad y detrás de la capacidad hay una historia personal, que motiva, que empuja. Actitud, constancia, perseverancia, sacrificio, seriedad...
No sabéis la de discusiones que he tenido con entrenadores sobre los límites, sobre mi límite y por fin oigo a alguien decir que no todo es la base biológica, que no todo es la genética... oír todo esto me pone los pelos de punta.
Una historia, mi historia, me pongo a recordar... Capacidad, qué bonita palabra! Pero enseguida tengo que dejar de recordar siguen las materias, planificación del entrenamiento, táctica y pericia... En definitiva, una buena jornada.

Es de noche, ya no paseo, ahora escribo, sigue sonando la música en mi ipod, Atocha, ya en el ave descansando, es raro, vuelvo sin un resultado palpable, sin un número, pero vuelvo con un montón de conocimientos nuevos y pienso en todo lo que he aprendido, es raro, pero es "guai".
Me gusta Madrid, me gusta ir a Madrid y no pisar la M86, me gusta Madrid para venir a formarme, me gusta pasear por el centro de Madrid... Madrid tiene algo de magia, está claro, lo miro con buenos ojos.

Nos vemos el mes que viene, Madrid.





jueves, 7 de marzo de 2013

Al fin y al cabo... esto es lo que nos queda

El post de hoy no va de natación, tampoco de fisioterapia, ni de deporte. El post de hoy habla de algo que habitualmente no consideramos, de lo que no hablamos y a veces nos olvidamos. Es muy fácil hablar de nuestros logros, nuestro progreso, nuestros éxitos y alegrías, no tanto de nuestras penas, pero aun así, nadie se ha parado a pensar ¿que es lo que da sentido a nuestros logros, éxitos y alegrías?

El post de hoy está escrito después de recibir un mensaje de una persona a la que le tengo mucho aprecio, decía algo así como "Cuantas veces decimos que si no me llamas no te llamo y que si el/ella no me escribe, yo menos. Decimos y nos repetimos que no nos importa cuando por dentro estamos destrozados. Recuerda que en la vida se vive de momentos y de momento en momento se nos va la vida..." El mensaje seguía, era uno de estos mensajes que se envían en cadena, pero más allá del mensaje en si, detrás había un "me acuerdo de ti".

Hoy hablo de las relaciones, de las relaciones interpersonales, del vínculo que se crea entre dos personas. Hablaba antes de los éxitos, resultados y logros de alguien sean profesionales, deportivos o personales, hoy abro cualquier red social y está lleno de posts, frases y blogs de lo que uno entrena, el otro consigue, y hoy me gustaría que todo el que se leyera este blog se parara a pensar que pasaría si quedara campeón del mundo o consiguiera el mayor ascenso laboral y no lo pudiera celebrar, compartir o explicar a alguien. Los sueños compartidos se disfrutan mucho más, de hecho, yo creo que si no se comparten no se disfrutan. Detrás de cada satisfacción y trabajo personal son los demás los que le dan sentido, es así, yo lo creo así.

Cuando me paro a pensar en mi trabajo... Siempre me han dicho que no mezcle lo personal con lo profesional, cuantas veces me lo habrán dicho...! Pero por otra parte la magia de mi profesión está en el vínculo que se crea con el paciente y con su persona, y aunque no hay que olvidar nunca que cuando se está en la camilla se está trabajando, yo soy incapaz de no traspasar la línea paciente-fisio cuando la otra persona te muestra aprecio, comparte muchas de sus cosas contigo y te hace partícipe de su vida. Pues si, aunque la mayoría seguirán siendo pacientes, tengo que reconocer que alguna vez he roto la norma, he traspasado la línea y cuando ya no ha habido camilla, ni tratamiento me he quedado con grandes personas que han pasado a formar una parte importante de mi vida.

Por otra parte si me paro a pensar en mi etapa acuática... La grandeza de mis éxitos y parte de la clave de mi felicidad durante tantos años han sido las personas que han ido pasando a mi alrededor y que muchas de las cuales siguen formando parte de "mi gente". Solo hace falta acordarse del 8 de mayo del 2008, salí del agua y me pasé el día al teléfono, ese día igual que muchos otros, pero ese en especial no nadé sola, había mucha gente empujando y es eso, a parte del resultado lo que hizo especial el Mundial en Sevilla. ¿De que sirve cumplir un sueño y no poder abrazarte a alguien para celebrarlo?

El otro día leía una frase que decía: 

La gente olvidará lo que dijiste, la gente olvidará lo que hiciste pero nunca jamás olvidará lo que les hiciste sentir.

Pues eso mismo, sentir y hacer sentir, hacer que las cosas que hacemos tengan sentido... amor, cariño, aprecio, amistad... sea lo que sea vale la pena compartirlo. Por eso este post es un pequeño homenaje a todos aquellos que han estado y están ahí, a un lado haciendo que aquello que haga cobre sentido.
Porque de mi etapa de nadadora no solo guardo resultados, guardo amigos y porque como fisioterapeuta no solo tengo pacientes, he conocido a grandísimas personas.
Gracias por ser, gracias por estar!

Y al fin y al cabo eso es lo que nos queda... Momentos, personas.

En algun momento hay que decidirse, los muros no mantienen a los demas fuera, sino a ti dentro. La vida es un caos, somos así. Puedes pasarte la vida levantando muros o puedes vivirla saltandolos. Aunque hay algunos muros demasiados peligrosos para cruzarlos. Lo único es que se si finalmente te aventuras a cruzar, las vistas al otro lado son fantásticas.




"dedicado especialmente a todas las patas de mi taburete"
"dedicat especialment a totes les potes del meu tamboret"