viernes, 1 de julio de 2016

Y acabé!

Hace aproximadamente cuatro años mi vida era bastante diferente de lo que es ahora, tanto personal como profesional, mi vida se basaba en recorrer las calles del Maresme y de Barcelona, con una camilla que cuando no podía más la llevaba encima de la cabeza, de domicilio en domicilio intentando hacerme un lugar en la jungla del mundo laboral, mientras lo compaginaba con un buen trabajo en un club deportivo de renombre. Siempre he sido muy ambiciosa, siempre he querido más y mejor, luchar por aquello que quería es lo que más me ha enseñado el deporte, tenacidad.
En busca de un lugar mejor de trabajo, de construir mi propio centro de fisioterapia y de hacerme un nombre en el mundo de la fisioterapia deportiva decidí lanzarme y estudiar un master que me llevaría a poder realizar un mejor trabajo en ese club, especializarme en la rama de readaptación y entrenamiento y seguir creciendo para llegar a cumplir mis objetivos.
En aquel momento nada era fácil, me acababa de independizar y para lograr una buena cartera de clientes ya llevaba un par años haciendo más horas que un reloj, como si no hubiera mañana.
Así pues aposté por el camino difícil y decidí durante todo este tiempo ir una vez al mes a Madrid y dedicar mis horas libres a estudiar, porque siempre he tenido claro que nunca puedo dejar de formarme, eso sí, un par de años más tarde cuando cambió mi situación laboral y dejé de trabajar para ningún club deportivo, tuve claro que esa formación no era la mejor para mí, que en mi centro de fisioterapia ya montado y por tanto sueño cumplido, no podría desarrollar todos los contenidos y aprendizajes del master. 
Dos años de formación y viajes a Madrid que no tenían sentido en aquel entonces, tuve que darle yo un sentido y empezar a aplicar cosas nuevas con pacientes, a intentar ser mejor profesional, porque está claro que la formación nunca está de más! Y después de varios: "lo dejo" decidí continuar.
Hoy, después de cuatro años, presentado y aprobado el trabajo de investigación final de master, ya adaptado al trabajo que hago a diario, tengo el título, un título que lucirá en mi consulta y que tiene algo especial, porque por primera vez estuve a punto de rendirme. Pero si algo me ha enseñado la natación, es que todo sacrificio tiene su recompensa! 
En estos cuatro años he crecido como persona y como fisioterapeuta, tengo un centro propio, la agenda llena, mi dedicación es la salud de muchas personas, tengo salud y una vida personal fantásticamente llena! Solo me queda dar las gracias a los empujones recibidos por las personas que más quiero, y a nivel profesional a dos personas, a quien me brindó la oportunidad de tener mi primera consulta y me ha apoyado en todo momento y a quien me dijo que por ser mujer no tenía sitio en el mundo profesional deportivo. Los que me conocen ya lo saben, dime que no, y lo conseguiré! 
Así pues a seguir creciendo! 



jueves, 8 de enero de 2015

El poder del NO

Es curioso, solo te recuerdo en momentos de debilidad, siempre te llevo dentro, pero solo te hecho de menos en momentos difíciles, será porque es cuando pierdo mi identidad o cuando busco fuerza para salir a delante. Supongo que es porque has llegado a hacerme sentir especial, porque me has llenado como nada el mundo, o porque has hecho que sea quien soy.
Te recuerdo cada mañana cuando entro en la consulta y me siento en la mesa, a la derecha tengo tres recuerdos tuyos enmarcados como mi mejor tesoro, tres tesoros que cada persona que se estira en la camilla se mira, algunos con admiración otros con sorpresa y otros solo con atención, pero que no dejan indiferente a nadie, y no lo hacen porque no es normal que a alguien como yo le hayas dado tanto y eso me hace diferente, tu me has hecho diferente.
Me dijeron que no valía, que no valía para para ti a los 9 años, a los 12 me dijeron que o crecía o me dedicara al parchís, a los 13 un entrenador me dijo que no volvía a hacer el ridículo por mi culpa en una piscina, luego me revelé y tu hiciste que el NO se volviera en una motivación, se convirtiera en mi gasolina, que los retos pasaran a ser mi mayor ilusión y contigo conocí y llegué a hacer mía la palabra constancia, palabra que hoy me acompaña desde que me levanto hasta que me voy a dormir.
Años más tarde siempre que me han dicho que NO podía hacer algo me he acordado de ti, de todo lo que me has enseñado, de todo los valores que has transmitido, han hecho que cualquier NO fuera una fuente de inspiración. Me dijeron que no se podía estudiar fisioterapia siendo deportista de élite, que tenía que elegir, me dijeron que no sería una buena fisioterapeuta por el tamaño de mis manos y mi estatura y años más tarde trataba la selección australiana de waterpolo masculino, apenas les llegaba por la cintura. Me dijeron que NO llegaría lejos y quien lo dijo aun se acuerda y no porque haya llegado lejos, me queda muchísimo, si no porque a paso de hormiga, hasta ahora he conseguido todo aquello que me he propuesto. 
Esta entrada es para recordarme de donde vengo, es para no olvidarme que me has enseñado y para seguir siendo aquella que daba brazadas cada día s las 6 de la mañana, no las daré, pero si quiero seguir siendo la misma. Para que en los momentos difíciles en la vida, tanto profesional como personal, ese NO siga siendo mi motivación y cada bache sirva para coger impulso.
Tu, ese deporte que tanto me ha dado, desde valores hasta mis mejores amistades... y tanto me ha hecho crecer... hoy... hoy y siempre quiero que siga presente, porque es muy importante saber de donde vienes para saber a donde vas. 
No son resultados, no son medallas, no son éxitos, ni son derrotas, son vivencias, son valores, son momentos muchos de ellos compartidos, es una forma de vida, una manera de darle sentido a todo, de ser diferente! 
Tu que me has hecho grande, tu que me has hecho especial... Hoy des del fondo de la piscina que me ha visto crecer y donde mi mente, después de un día difícil, ha creado estas palabras... Simplemente... gracias!



La gota de agua no agujerea una piedra  por su fuerza si no por su constancia. 

miércoles, 13 de agosto de 2014

Por volver a disfrutar


Me miro en el espejo y no me reconozco, hace tiempo que me pasa, mucho, tal vez demasiado... o no, quien sabe. Hasta ahora no lo he querido reconocer y solo he dado pequeños pasitos para intentar encontrarme de nuevo. No es que no haya sido feliz, eso sería mentir, pero tal vez no haya sido yo misma.
Hace cuatro años inicié un camino sin retroceso, un giro brutal en mi vida y difícil de aceptar porque la decisión había sido forzada, obligada, no era mi decisión. Ese camino, muy diferente, hizo que entrara en una rueda que cada vez se ha hecho más grande, que ha cogido más velocidad y que no os voy a mentir, me ha aportado mucho, pero tal vez me ha absorbido demasiado.

Pero todo pasa por alguna razón y esa rueda hace algo más de un mes se paró e hizo que tomara algunas decisiones, esta vez si, tomadas por mi.
Decisiones de trabajo, motivadas por trabajo y que afectan a mi vida personal. El destino ha querido que a través del trabajo conociera a grandes personas que pasaran de ser pacientes a ser amigos y que esos amigos casualmente practicaran deporte y eso y muchas otras cosas han hecho que el deporte me vuelva a unir a personas y el deporte se vuelva a unir conmigo y ahora si, empiezo a reconocerme, pero poco a poco esto solo acaba de empezar.
Pero ¡eh! ¡calma!! Que mi momento ya pasó, que mi momento ya lo tuve, ni quiero ni busco resultados, busco ocio, personas, buenos momentos y recuperar mi autoestima que aun no se donde la dejé...!
Me he prometido no volver a decir eso de... "quien me ha visto y quien me ve", me he prometido tener la fuerza de antes para superar todo lo malo y me he prometido volver a verme bien, disfrutar nadando, pedaleando y quien sabe si algún día corriendo (por ahora no...) Me he puesto retos personales, pero sobre todo me he propuesto sonreír, sonreír mucho!

Hasta ahora mi vida laboral iba en dos direcciones, la primera mis pacientes, la segunda el fútbol, pues bien esa decisión tomada es no seguir trabajando los fines de semana, por lo que mi etapa en clubes de fútbol ha terminado, y mi vida laboral ha empezado a ir en una sola dirección, toda mi fuerza concentrada para tratar, recuperar y estar por mis pacientes. Por una parte es una lástima que en el mundo del fútbol las mujeres no tengamos lugar, da igual lo buena que seas, o lo mala, por delante está el sexo, así que una vez asumido esto yo decidí que por delante del fútbol está mi vida personal y ahora con ello el deporte, porque os puedo asegurar que de lunes a viernes voy a trabajar como nadie, pero las brazadas, las salidas en bici y las esquiadas de los fines de semana no me las va a quitar nadie. Así pues una decisión laboral, motivada por temas personales que tampoco hubiera llegado sin esas personas a las que les agradezco eternamente lo que han hecho, que vuelva a disfrutar haciendo deporte, aunque sea de forma diferente. Gracias!

Así pues hoy le he quitado el polvo a muchas cosas:
A las fotos y recuerdos acuáticos...
A las medallas y a las copas ganadas...
A los diplomas y los recortes de prensa...
Simplemente para recordar quien soy para quitarle el polvo al bañador, para ir... al agua patos!!!

Como decía aquella canción del canto del loco que tanto habíamos escuchado en concentraciones de la selección....
Por volver a disfrutar...!

Empecemos...! que cuatro años son muchos y hay que ponerse en forma!!!


miércoles, 23 de abril de 2014

Para siempre

Lo difícil no es conseguir aquello que te propongas, no es lograr sueños, no es sentir algo, lo verdaderamente difícil es dejarlo ir...

Supongo que para dejar ir algo, hay que cerrar esa carpeta, acabar una historia, decir un adiós. Yo no lo hice, no me dejaron, es un NO que no superé. Y es que, como cuesta aceptar que ya no tienes eso que te llenaba, que te hacía sentir, que te hacía feliz. 
Por eso he dejado pasar cuatro años para volver, para volver a Mimizan, el lugar donde me retiré sin saberlo, el lugar donde también debuté en la distancia de 25 km, el primero y el último, cerré un círculo que no se debía cerrar allí.

Hace pocos días estaba de vacaciones Hossegor esta semana santa, con buenos amigos, con grandes amigos que me ha dejado la natación, de esos que puede que estés meses sin hablar, pero cuando vuelves es como si no hubiera pasado el tiempo. Estaba pasando unos días de desconexión, necesarios para desconectar del trabajo y de los problemas, de las responsabilidades, de los males de amores y de todo aquello que forma parte de la rutina. Nada como irse bien lejos en buena compañía para romper con todo. Y es que a veces para seguir hace falta empezar de nuevo.

Como decía, los días en Hossegor estuvieron muy bien, no podía ser de otra manera, playa, solecito, comida, bebida, compras y una estupenda compañía, con la que recordábamos muchos instantes y momentos del pasado, en piscinas, de vacaciones, sensaciones, vivencias... Buen rollo muy buen rollo, cuando te das cuenta que te unen muchas cosas y que el cloro te hace de una pasta especial. Es guai, muy guai!

Con tanto recuerdo acuático se me ocurrió el domingo cuando todo el mundo volvía a casa y a mi me quedaban unas horas en Donosti, irme hacia el norte de Francia, hacia el lugar donde di mis últimas brazadas como nadadora, donde nadé mi último 25 km, donde toqué mi última placa, donde gané mi última medalla, donde por última vez levanté el pulgar en señal de victoria, satisfacción y felicidad. Mimizan fue el lugar donde cualquier otro nadador hubiera llorado con una mezcla de tristeza y felicidad. Yo no lo hice porque no sabía que iba a ser mi última puesta de largo.

Así que por este motivo me fui yo sola a Mimizan, toda pérdida debe tener un duelo y yo en mayo de hace cuatro años no lloré, no sabía si iba hacerlo hoy, pero si sabía que quería llegar allí, sentarme en el pantalán y respirar hondo antes de decir adiós. 
Y así lo hice, pero cuando llegué, y me acerqué y toqué el agua y me visualicé nadando, acabando 25 km tercera, con un hombro operado y con una sonrisa de oreja a oreja, fue inevitable romper a llorar. Y si, lloré a moco tendido, hasta suspiraba! Pero eso solo es señal que allí, ese día, aunque no supiera que se acababa, fui extremadamente feliz.
La vida son etapas, todo pasa y hay que cosas que hay que dejarlas ir, pero sabéis que? Que yo me niego a hacerlo, dije adiós a Mimizan, y a los 25 km y a todo lo que eso suponía, pero no dije adiós al sentimiento de felicidad, de lucha, de satisfacción por conseguir todo aquello que todo el mundo decía que no sería capaz. 
Y es que hay cosas que llenan demasiado como para dejarlas ir... Demasiado...
Hasta siempre Mimizan!!!


viernes, 14 de febrero de 2014

Als meus amics

L'altre dia una amiga em va enviar aquest  article de la Tatiana Sisquella, que en pau descansi, i avui el vull compartir amb vosaltres.
Un escrit que per un moment em va fer pensar en tota la meva gent, inclús em van treure més d'un somriure, en aquest escrit podia classificar molta de la meva gent, però no per això us copio aquí aquestes paraules, he volgut fer un homenatge a totes aquelles persones que donen sentit a moltes coses, les que estan aquí, les que estan lluny, les que han estat, i les que no hi son físicament però en el fons se que hi son.
Les que m'estimen i les que d'una manera o altre també estimo, a les que a vegades no hi he estat però tot i així segueixen allà...
Pels moments, pels bons i pels dolents, va per vosaltres!

Als meus amics

L'amic que sempre t'arrenca un somriure amb alguna anècdota mig real mig inventada. L'amiga que et truca només per saber com vas i no vol parlar de res en concret, però et té al telèfon 20 minuts. La que no truca mai, però saps que hi pensa. L'amic amb qui tens converses transcendentals, d'aquelles que només es poden tenir en la penombra, i l'amiga amb qui parles del dia a dia, de les revistes del cor i dels plans del cap de setmana. Les amigues d'anar a sopar cada tres mesos i que et fan pensar que ets una mica la protagonista de Sexo en Nueva York i les que van amb tu al gimnàs i et recorden que "ni sexo ni Nueva York ". Els amics dels dissabtes a la nit, de les castanyades poc tradicionals, del Nadal al novembre i dels Sant Joan sense petards. Les amigues que ja s'han casat, han tingut un fill i esperen el segon, i les que encara busquen i no troben i es desesperen i s'enfoten de la seva desesperació. Els que treballen amb tu i veus fora de la feina i els que són amics de feina i prou. Els que formen part de la teva família i sempre s'ofereixen a carregar caixes a les mudances i els que viuen a l'estranger des de fa massa temps, però només trobes a faltar de tant en tant. El teu amic íntim d'infantesa i els records que us uneixen i l'amic més recent i de qui t'has enamorat profundament. La que t'ho posa fàcil per plorar sense vergonyes, que és la mateixa amb qui has tingut els atacs de riure més grans. L'amic amb qui et vas enrotllar i ara cap dels dos se'n recorda i amb el que has volgut enrotllar-te tota la vida i mai no has gosat. L'amiga detallista que sempre recorda les dates assenyalades i et fa quedar fatal quan tu no ho fas i la que, tot i el temps i l'espai, sempre serà especial.

Pels meus amics, a qui darrerament no he cuidat gaire i, malgrat tot, no han fugit.

Tatiana Sisquella

Tot i que no és just que avui posi fotos, perquè me'n deixo moltes, no podia quedar aquesta entrada només amb lletra...


miércoles, 29 de enero de 2014

No defallir


 Em van ensenyar a no defallir, a no decaure, a apretar les dents. Em van ensenyar a ser forta, a lluitar per allò que un vol. Em van ensenyar que no hi ha obstacles prou alts, que la constancia és el mitjà per aconseguir qualsevol cosa, però que si no és amb il.lusió tot lo demés no serveix de res. Em van ensenyar a no mirar enrera, i en cas de fer-ho que fos només per agafar impuls. Em van ensenyar que la única manera de ser feliç és deixar les expectatives enrera (assignatura pendent) i centrar-se en els objectius. Em van ensenyar que la paraula clau és : DISFRUTAR.

Vaig aprendre que ser feliç pot ser tan complicat com fàcil, que tot amb un somriure és més fàcil, que és igual que opinin els demés i que un és capaç de fer tot allò que es proposi.
Vaig aprendre que de vida només en tenim una,  que el temps és or i s’ha d’aprofitar fent allò que t’agrada, que totes les emocions són maques, que tots els sentiments d’alguna manera també poden ser-ho… Que si treballes d’allò que t’apasiona no hauràs de treballar ni un sol dia a la teva vida.
Vaig aprendre que hi ha una asignatura de la qual sempre t’has d’examinar i si aproves tens molts números de ser feliç: SOMIAR.

Fes tot allò que t’agradi, la vida es compon de la gent que t’envolta i tot allò que comparteixes amb ells. Aprofita tot allò que et faci creixer, i tot allò que faci mal només ha de servir per ser més fort. COMPARTEIX però sobretot ESTIMA'T!

I un cop escrit i llegit aquestes linees i amb un cansanci físic i mental important, puc anar a dormir sabent que per molt cansada que estigui, que per moltes coses dolentes que em puguin passar, demà si o si ha de ser un bon dia, i si no ho és, segur que tindré la fortalesa de començar de nou. Perque per sobre de tot l'objectiu és SER FELIÇ.


Gràcies aigua, si no hagués passat tantes hores dintre teu, probablement miraria el món amb altres ulls... menys forts!

No defallir, no decaure, no mirar enrera... Disfruta, somia, comparteix i... estima't!


jueves, 26 de diciembre de 2013

Por un 2014 lleno

No podía ser mejor, empezaba el año con una nueva etapa personal, el hecho de ser independiente auguraba un 2013 si más no, diferente. 
Empezar una nueva etapa estudiantil, esta vez un master, fuera de aquí, un reto para seguir creciendo. Y seguir con mi trabajo, mis pacientes, mis rehabilitaciones y el tercer año en el FCB, cada vez más trabajo, cada vez más responsabilidad. Nuevos objetivos e ilusiones pero siendo independiente, ilusiones que generan respeto, te haces mayor de golpe… cambios, los cambios no nos gustan, o no tienden a gustarnos, pero o nos adaptamos al cambio o nos quedamos atrás... a veces el cambio lo es todo y esta vez, sin duda, así era.

Así pues, un año diferente, un 2013 que ha dado mucho de si: 

Empezaré por algo que significó mucho para mi, algo que tal vez necesitaba hacía mucho, el salto al otro lado, del agua a la tierra, del bañador a la camilla, pero ahora de verdad. La oportunidad de ser fisioterapeuta en los Campeonatos del Mundo de Natacion disputados en Barcelona este verano me dieron la oportunidad de acabar de cerrar una carpeta. Era necesario que me dejara de ver como ex nadadora a secas y se me empezara a ver como la fisioterapeuta que había sido nadadora (y eso enriquece como fisioterapeuta), era necesario ver a mis ex-rivales y ex-compañeras competir y sentir que aunque tu misión ahora es otra, la felicidad puede llegar a existir por igual. Trabajar con fisios nuevos, trabajar con aquellos fisios que habían sido mis fisioterapeutas en el CAR, la experiencia de un voluntariado, que Australia de waterpolo masculino te contrate como fisio del equipo, trabajar, disfrutar y compartir. Natación y fisioterapia, que mejor combinación?

Hablando de natación, mi experiencia en este mundo y mis estudios mezclado con las ideas y retos de un "loco" me llevaron a preparar durante dos años a una persona para que intentara cruzar el Canal de la Mancha y aunque ya os hablé de esto en otro post, haciendo balance del año no podía faltar el cruce del canal de Jaime Vega. Como entrenadora 2 años y las 14 horas del cruce más gratificantes. Llevar a una persona amateur a cruzar el canal no pasa todos los días y aunque el mérito es suyo completamente, estoy segura que el me deja ponerme una pequeña medallita, que en un mundo de tiburones como es el deporte amateur, aun tiene más gracia.
Y así le di sentido a un montón de experiencias convertidas en conocimientos, que con todas las ganas del mundo sirven para que alguien cumpla un sueño. 

Ahora si dejamos la natación de lado, pero no el agua, y pasamos a hablar de sueños y de animales. Hay un animal en mi tobillo, desde que tenía 18 años, bien, en el fondo lo llevaba desde que tenía 7 u 8 años y descubrí el agua, pero el delfín tatuado apareció más tarde. Algo más que un tatuaje, un símbolo, un amuleto. Siempre he sentido un cierto “amor” por los delfines y nunca había tenido la oportunidad de acercarme a ellos, este verano aunque no fue en las condiciones que me hubieran gustado (en libertad) pude experimentar el feeling que puede existir entre este animal increíble y el ser humano, por unos minutos fui la persona más feliz del mundo, una niña con una sonrisa de oreja a oreja… fue brutal!

Si seguimos hablando de ocio y diversión, sin duda dos viajes importantes este 2013, por orden cronológico: 
Volver por el norte, visita Asturiana-Cantábra en los que tan solo en 3 días me reencontré con grandes amistades y pude volver a disfrutar del paisaje del norte, playas, montañas y por supuesto de la buena comida! 
Praga y Budapest, una aventura de 8 días con una de las patas de mi taburete, con la persona que siempre está ahí y que es la gran herencia que me ha dejado de la natación. Una aventura de 8 días en los que nos pasó de todo y más, si más no, divertido!

Y entre tanto viaje me quedo con algo más cercano, este 2013 he descubierto la montaña, en invierno el esquí, en verano simplemente la montaña y el descubrimiento de un lugar que me inspira tranquilidad, paz y alegría. Un lugar de escape, un futuro lugar… Este 2013, he cambiado la playa por el monte.

Pero dejemos de divertirnos tanto (o no!) y hablemos de trabajo, pues no, no voy a hacerlo por dos motivos, el primero porque si tuviera que contar todo lo bueno que me ha pasado este año en la camilla no acabaría nunca y lo segundo porque lo bueno con cada uno de mis pacientes queda entre ellos y yo, solo quiero recalcar que ha sido, de largo, mi mejor año a nivel profesional, buenos resultados, mucho trabajo, tratamientos interesantes, he aprendido muchísimo pero también me ha aportado muchas cosas a nivel personal, pacientes que han pasado a ser amistades, pacientes que han dejado de serlo para pasar a formar parte de mi vida.

Podría seguir hablando de muchas cosas, ha sido un año muy largo pero que ha pasado rápido, es lo que tiene la intensidad… Un año intenso, en el que también he pasado malos momentos, pero ahora que se acaba el año solo quiero recordar y quedarme con los buenos.
Podría hablar sobre todo de personas, y de momentos, más que del futuro, ahora me podría pasar el día hablando del presente y eso no hace mucho que ha cambiado… Y aunque no dejo de tener objetivos, me gusta el presente y pienso que no hay nada mejor….  Hacerse mayor? Ser independiente? No lo se, pero solo espero que el 2014 me depare si más no, tantas sonrisas como el 2013.

Por un 2014 lleno, lleno de sonrisas, lleno de luz, lleno de amor, lleno de felicidad… y si no es así, que tenga la fortaleza para empezar de nuevo!

A todos... FELIZ 2014!!!

jueves, 26 de septiembre de 2013

Dosis de inconformismo en Madrid

Todo un día en Madrid da para mucho, para un relaxing cup of cafe con leche para empezar el día in Plaza Mayor al solecito, seguido de un paseo por Alcalá y no mucho más porque la visita a la capital no es precisamente por vacaciones, directa al hotel, ordenador en marcha y manos a la obra que antes del día uno hay que entregar 6 trabajos extensos y complicados y como no, esta vez parece que me pilla el toro. Digo parece, porque aun no conozco ninguna cornada, no se como lo hago que siempre acabo saliendo ilesa.
Compaginar un master así y tantas, tantísimas horas de trabajo no me está resultando nada fácil, nada nada. Pero, quien dijo que sería fácil? Ahí está la diversión.
Subestimé los consejos de aquellos que ya pasaron por aquí, porque como me gustan los retos, pues cuanto más difícil y duro sea algo, parece que más me motiva, o más emoción tiene, o incluso me atrevería a decir, que más felicidad me aporta. Soy así, algunos me tachan de "loca" y de hecho ya no se si me ha hecho así el deporte, bueno el deporte no, no nos engañemos, los 25 km, o yo ya nací así y simplemente el deporte lo ha acentuado. No lo se, pero esto de que me guste lo difícil a veces es muy complicado, valga la redundancia.
Así que después de un día entero delante del ordenador en el hotel y de imaginar el día de clases que me espera mañana tengo dos opciones o me pregunto porque estoy aquí o como siempre he hecho, aprieto los dientes y sigo nadando, ai perdón, estudiando.
Alguna vez he comentado en otras entradas que la vida sin objetivos deja de cobrar sentido, y cuando te has puesto el listón alto y lo has superado, todo aquello que esté por debajo deja de motivar (por eso, esto va para muchos: yo ya no nado más!!!). Por eso vivo enmedio de objetivos complicados y de listón en listón pasan los días, los habrá que los supere y los habrá que no, servirán para crecer y para que el próximo a superar sea aun más alto.
Enmedio de tanta historia, objetivo y listón, solo intento disfrutar de todo aquello que aporta cada uno de estos objetivos, de lo bueno y de lo malo. Y de momento, aunque estoy hasta la coronilla de la fisiología, de esto, de sacarme este master aun disponiendo de muuuy poco tiempo, solo puedo contar que estoy aprendiendo, de fisiología, y de vida!

"Soy gran creyente en la suerte y he descubierto que cuanto más duro trabajo, más suerte tengo"

Valor: Inconformismo
Concepto: Todo es mejorable, sobretodo cuando depende de MI.
Lema: Si no quieres ser mejor, también dejarás de ser bueno.


domingo, 15 de septiembre de 2013

Colaborando, Júlia Farré nutricionista

Siempre he creído que la clave del éxito pasa por trabajar en/con un equipo multidisciplinar. Así que como fisioterapeuta completamente autónoma intento colaborar con buenos profesionales de tal manera que mis pacientes puedan tener no solo un buen servicio de fisioterapia si no que puedan acceder a un servicio mucho más integral.

Hoy os hablo de Júlia Farré, nutricionista a la cual acuden ya muchos de mis pacientes, incluida yo.
Júlia realiza pautas dietéticas para todo tipo de personas y situaciones: adelgazar, aumentar de peso, mejorar el rendimiento deportivo, nutrición infantil... etc.

Muchos de mis pacientes acuden a Júlia para mejorar su rendimiento deportivo, en cambio otros acuden con el objetivo de adelgazar o de cambiar los hábitos, de momento el éxito es rotundo y es por eso que recomiendo a Júlia.
En mi caso empecé a trabajar con ella debido un aumento de peso muy importante al dejar el deporte de competición, aquellos que me conocen saben lo bien que me está sentando el tratamiento y lo importante que está siendo para mi volver a ser la que era.

Creo que no hace falta decir mucho más...
Para más información podéis consultar la web de Júlia: http://www.juliafarre.es
También la podéis encontrar en Crios Gracia: Plaça de la llibertat, 24 baixos. Tel: 93 237 7174 http://www.criosgracia.com/
Salud!!

viernes, 30 de agosto de 2013

Jaime cruza el Canal de la Mancha


Debo reconocer que hacía mucho tiempo que deseaba escribir esta entrada, tanto como dos años. No os he hablado nunca de él, se llama Jaime Vega, cántabro con residencia en Barcelona, ingeniero, casado y con dos hijos. Amante de dar brazadas sin parar en la piscina pero sobre todo en el mar. Hace un par de años me dijo que quería prepararse para cruzar el Canal de la Mancha, con cara horrorizada le pregunté si sabía lo que decía... Tal vez pueda ser una de las travesías más complicadas y duras que existan, para empezar se debe hacer sin neopreno, el agua ronda los 13-17 grados de temperatura, las corrientes y mareas hacen complicadísima la travesía ya que a parte de nadar muchos más km de lo que realmente es el canal el línea recta, existe un lugar llamado "El cementerio de los sueños" que puede acabar con tu travesía cuando ya no te quede nada para acabar, y es que los 34 km reales del canal siempre se convierten en más de 45 y hasta 60 pico km nadados... Casi nada, ¿verdad?

Viendo que Jaime tenía entre ceja y ceja cruzar se puso a entrenar, apenas 9 meses para preparar la travesía, en Junio del año pasado vinimos hasta Dover para que lo intentara, pero las malas condiciones ambientales hicieron que tuvieramos que decidir concluir la travesía a las 5 horas y es que los 13 grados del agua entre otras muchas hicieron que fuera imposible, y es que el canal es el canal y esto esto no era  moco de pavo. La salud de Jaime iba por delante de cualquier reto, así pues vuelta a casa con las manos vacías pero con ganas de volverlo a intentar.

Y dicho y hecho otro largo año de entrenamientos, donde Jaime se ha dejado los cuernos, porque metros no le han faltado y horas de dedicación safrificio y constancia tampoco... Y es que el que diga que para esto no hay que entrenar tanto, que coja y lo pruebe y luego me cuente que tal... No hace falta decir nada más, por ahora.


El día 27 ya estábamos en Dover esperando que el capitán del barco decidiera que día era mejor para salir, parece que la temperatura del agua estaba más caliente, entre 16-17 e incluso en algun punto 18 grados, hacía sol y una temperatura más o menos agradable, pero hacía viento y eso complicaba las cosas dentro del canal así que el capitán decidió que Jaime empezara a nadar jueves día 29 a las 3:30 am.

Evidentemente si estoy escribiendo esto es porque Jaime acabó con éxito y tocó tierras francesas en 14 horas y 20 minutos nadando la santa barbaridad de 48 km, superando el frío, el viento, unas olas de la leche y las duras corrientes generadas por las mareas.


No quiero explicar toda la travesía porque eso es algo que le toca a él, al fin y al cabo yo solo iba en la barca. Pero si que me gustaría decir algo:

Cruzar el Canal es una barbaridad, una locura y una puñetera proeza, no es ir nadando de un punto a otro, no, eso lo puede hacer cualquiera, es nadar con mucho frío y sin e neopreno, es superar las olas que te van golpeando, es tener fuerzas para apretar cuando cambian las mareas, es tener la santa paciencia de nadar casi 15 horas con todas estas condiciones y encima ser consciente que un mal cálculo con las mareas te puede dejar fuera cuando llevas más de 40 km nadados, es ser estratega, es superar el dolor muscular que genera bracear durante tantos km, es saber avituallarse rápido para que la corriente no te empuje, es mantener la calma cuando ves tierras francesas porque aunque parece que están ahí, queda aun mucha travesía, es cambiar de ritmo cuando no puedes con tu alma, es aguantar y no deacaer, es aprender a disfrutar sufriendo... Es un duro ejercicio físico... Y mental!!!
He nadado mucho y en muchos lugares, y des de luego que después de vivir esto, puedo decir que pocos lugares me causan tanto respeto... Y eso que yo solo iba en la barca!


Dicho todo esto pues... 
No me cansaré de decir nunca que lo que ha conseguido Jaime es una proeza, que los tiene cuadrados, y que la enhorabuena se queda corta... Es el 12o español de la historia en cruzarlo y encima por un tiempo mucho inferior al que se planteaba. Y esto, repito, no lo hace cualquiera!


Por otra parte...
Entrenar a alguien que no ha sido nadador, es decir que no ha competido, ni entrenado ni ha tenido un aprendizaje de la técnica, del deporte, del entrenamiento y la competición no es nada fácil, contando también que el factor edad es bastante importante, por no decir mucho. Tengo que reconocer que en estos dos años probablemente sobre todo en el primero haya cometido errores como entrenadora, pero acabo este ciclo no contenta por lo conseguido, que también, si no contenta por vivir la natación desde el otro lado, desde encima de la barca algo tan duro y dificíl, ha sido emocionante para mi poder transmitir todo lo que las aguas abiertas y todos los 25 km competidos me han enseñado, y ver y comprobar que aquello que intentas inculcar funciona y es más, que tu papel en la barca para que otra persona consiga el objetivo, te puede llegar a llenar tanto como nadar un 25 km, de manera diferente, si, pero llena.
De estos dos años me quedo con muchas cosas que tardaría mucho en enumerar, del momento de la prueba, me quedo con el momento en que Jaime lleva 13 horas y el juez nos comunica que hay que apretar o Jaime se quedaría sin acabar.... Y por supuesto con el momento de ver salir a Jaime del agua en tierras francesas acabando el Canal, y como no, poniéndose a bailar.... Es Jaime!

Y esto es todo amigos, Mari-palo (es así como me llaman...) se despide hasta otra aventura como entrenadora... mientras mis manos y mi cabeza como fisio seguirán funcionando!



domingo, 25 de agosto de 2013

Volver

Si tuviera que ponerle un título a este verano sin duda sería el de esta entrada: Volver
Volví al mundo de la natación pero como fisioterapeuta en los Mundiales de natación en Barcelona, volví a Sevilla para recordar un sueño, otro mundial, y para hacer uno nuevo realidad y volví a Budapest para poder mirar esta bonita ciudad con otros ojos, con buenos ojos.

Podría explicar muchas cosas de los Mundiales, anécdotas, momentos... pero me voy a quedar solo con una cosa y es que al fin y al cabo el caballo es caballo lo mires de frente y veas la cara o lo mires por otra parte y veas el culo, porque tanto el culo como la cara siguen siendo del mismo caballo; con esto quiero decir que tanto puede ser bonita la cara como el culo y que la suerte es poder haber visto los dos puntos de vista. Y que el último me ha aportado conocer a mucha gente, pasar grandes momentos, crecer como profesional y tener la oportunidad no solo de ejercer de fisio voluntaria sino de trabajar con el equipo australiano de waterpolo masculino. 
Para acabar quiero dar las gracias a Isa y a Fidel por el trato recibido y la confianza depositada.



Sevilla tiene un color especial... Si, si ya lo ha tenido siempre des del 2004 aun más y des del 2008 pasó a ser un lugar no solo con un color especial, si no un lugar mágico donde el esfuerzo diario de muchos años, donde todas las brazadas que di al largo de mi vida dieron su fruto y donde lo pude compartir con toda mi gente. Un lugar que significa muchas cosas para mi, no es solo un resultado, son vivencias, sentimientos, recuerdos, son personas y son sensaciones y desde ese 8 de mayo del 2008 no había vuelto a la ciudad mágica. Aterrizar en Sevilla significaba sentir muchas cosas, pero entrar en el CAR de la Cartuja y ver el río Guadalquivir, la zona de salida, las gradas y bajar al pantalan... y respirar hondo y sentir un montón de cosas, nostalgia, recuerdos, felicidad y un nudo en la garganta que te pide a gritos que eches unas lagrimitas, pero unas lagrimitas buenas, de esas que te recuerdan lo feliz que pudiste a llegar a ser ese día.



Allí hice un sueño realidad y mi visita a Sevilla no solo era para recordarlo, si no para hacer realidad uno que llevaba años buscando, no tiene nada que ver con competir, pero si con el agua, con mi símbolo, mi amuleto, mi tatuaje, mi animal... Des de bien pequeñita había soñado nadar con delfines y me propuse que de este verano no pasaría, así que de Sevilla a Portugal y en el Algarve al agua patos, pero con delfines, por supuesto. Experiencia mágica, terapéutica e impresionante. Aunque me hubiera gustado nadar con ellos en libertad en las Azores, tengo que reconocer que no estuvo nada mal hacerlo en acuario y tener la oportunidad de acariciarlos y nadar cogida a sus aletas, es algo impresionante; sueño hecho realidad.



Pasamos de la ciudad mágica a la ciudad maldita, lugar donde nadé mi primer Europeo y pude comprobar que las rivalidades dentro del agua existen perfectamente también fuera y que la competitividad se puede llegar a transformar en maldad cuando uno se siente amenazado por la posibilidad que lo repases compitiendo. Lugar que me tenía que haber llevado a mi tercer Europeo con la mirada puesta al Mundial del año siguiente, momento que nunca llegó. Budapest llevaba connotaciones negativas y eso no podía ser... Ciudad que cuando estuve no la pude ni visitar, decidí ir de vacaciones este verano y que junto a Praga fueran los destinos escogidos para hacer turismo. Así pues cuando una ve el puente de las cadenas y el parlamento iluminado es imposible que no se le borren los malos momentos que conlleva la palabra Budapest, que unas risas a la orilla del Danubio o los buenos momentos en Isla Margarita pueden hacer que lo que estabas mirando, ahora lo mires con buenos ojos. Por último, Praga, de Praga no tengo palabras, es tan sumamente bonito que no se puede expresar, se tiene que ver. En Praga no había estado así que como cuando competía pedí unos deseos, esta vez pero, atados a la barandilla del puente cerca del muro de John Lennon, con un candado, cuyas llaves permanecerán siempre conmigo.