jueves, 26 de diciembre de 2013

Por un 2014 lleno

No podía ser mejor, empezaba el año con una nueva etapa personal, el hecho de ser independiente auguraba un 2013 si más no, diferente. 
Empezar una nueva etapa estudiantil, esta vez un master, fuera de aquí, un reto para seguir creciendo. Y seguir con mi trabajo, mis pacientes, mis rehabilitaciones y el tercer año en el FCB, cada vez más trabajo, cada vez más responsabilidad. Nuevos objetivos e ilusiones pero siendo independiente, ilusiones que generan respeto, te haces mayor de golpe… cambios, los cambios no nos gustan, o no tienden a gustarnos, pero o nos adaptamos al cambio o nos quedamos atrás... a veces el cambio lo es todo y esta vez, sin duda, así era.

Así pues, un año diferente, un 2013 que ha dado mucho de si: 

Empezaré por algo que significó mucho para mi, algo que tal vez necesitaba hacía mucho, el salto al otro lado, del agua a la tierra, del bañador a la camilla, pero ahora de verdad. La oportunidad de ser fisioterapeuta en los Campeonatos del Mundo de Natacion disputados en Barcelona este verano me dieron la oportunidad de acabar de cerrar una carpeta. Era necesario que me dejara de ver como ex nadadora a secas y se me empezara a ver como la fisioterapeuta que había sido nadadora (y eso enriquece como fisioterapeuta), era necesario ver a mis ex-rivales y ex-compañeras competir y sentir que aunque tu misión ahora es otra, la felicidad puede llegar a existir por igual. Trabajar con fisios nuevos, trabajar con aquellos fisios que habían sido mis fisioterapeutas en el CAR, la experiencia de un voluntariado, que Australia de waterpolo masculino te contrate como fisio del equipo, trabajar, disfrutar y compartir. Natación y fisioterapia, que mejor combinación?

Hablando de natación, mi experiencia en este mundo y mis estudios mezclado con las ideas y retos de un "loco" me llevaron a preparar durante dos años a una persona para que intentara cruzar el Canal de la Mancha y aunque ya os hablé de esto en otro post, haciendo balance del año no podía faltar el cruce del canal de Jaime Vega. Como entrenadora 2 años y las 14 horas del cruce más gratificantes. Llevar a una persona amateur a cruzar el canal no pasa todos los días y aunque el mérito es suyo completamente, estoy segura que el me deja ponerme una pequeña medallita, que en un mundo de tiburones como es el deporte amateur, aun tiene más gracia.
Y así le di sentido a un montón de experiencias convertidas en conocimientos, que con todas las ganas del mundo sirven para que alguien cumpla un sueño. 

Ahora si dejamos la natación de lado, pero no el agua, y pasamos a hablar de sueños y de animales. Hay un animal en mi tobillo, desde que tenía 18 años, bien, en el fondo lo llevaba desde que tenía 7 u 8 años y descubrí el agua, pero el delfín tatuado apareció más tarde. Algo más que un tatuaje, un símbolo, un amuleto. Siempre he sentido un cierto “amor” por los delfines y nunca había tenido la oportunidad de acercarme a ellos, este verano aunque no fue en las condiciones que me hubieran gustado (en libertad) pude experimentar el feeling que puede existir entre este animal increíble y el ser humano, por unos minutos fui la persona más feliz del mundo, una niña con una sonrisa de oreja a oreja… fue brutal!

Si seguimos hablando de ocio y diversión, sin duda dos viajes importantes este 2013, por orden cronológico: 
Volver por el norte, visita Asturiana-Cantábra en los que tan solo en 3 días me reencontré con grandes amistades y pude volver a disfrutar del paisaje del norte, playas, montañas y por supuesto de la buena comida! 
Praga y Budapest, una aventura de 8 días con una de las patas de mi taburete, con la persona que siempre está ahí y que es la gran herencia que me ha dejado de la natación. Una aventura de 8 días en los que nos pasó de todo y más, si más no, divertido!

Y entre tanto viaje me quedo con algo más cercano, este 2013 he descubierto la montaña, en invierno el esquí, en verano simplemente la montaña y el descubrimiento de un lugar que me inspira tranquilidad, paz y alegría. Un lugar de escape, un futuro lugar… Este 2013, he cambiado la playa por el monte.

Pero dejemos de divertirnos tanto (o no!) y hablemos de trabajo, pues no, no voy a hacerlo por dos motivos, el primero porque si tuviera que contar todo lo bueno que me ha pasado este año en la camilla no acabaría nunca y lo segundo porque lo bueno con cada uno de mis pacientes queda entre ellos y yo, solo quiero recalcar que ha sido, de largo, mi mejor año a nivel profesional, buenos resultados, mucho trabajo, tratamientos interesantes, he aprendido muchísimo pero también me ha aportado muchas cosas a nivel personal, pacientes que han pasado a ser amistades, pacientes que han dejado de serlo para pasar a formar parte de mi vida.

Podría seguir hablando de muchas cosas, ha sido un año muy largo pero que ha pasado rápido, es lo que tiene la intensidad… Un año intenso, en el que también he pasado malos momentos, pero ahora que se acaba el año solo quiero recordar y quedarme con los buenos.
Podría hablar sobre todo de personas, y de momentos, más que del futuro, ahora me podría pasar el día hablando del presente y eso no hace mucho que ha cambiado… Y aunque no dejo de tener objetivos, me gusta el presente y pienso que no hay nada mejor….  Hacerse mayor? Ser independiente? No lo se, pero solo espero que el 2014 me depare si más no, tantas sonrisas como el 2013.

Por un 2014 lleno, lleno de sonrisas, lleno de luz, lleno de amor, lleno de felicidad… y si no es así, que tenga la fortaleza para empezar de nuevo!

A todos... FELIZ 2014!!!