jueves, 18 de noviembre de 2010

Del bañador a las zapatillas

Hace un par de meses anunciaba mi retirada de las piscinas y por supuesto de los "mares". Estos dos meses han servido para muchas cosas, para descansar, para "desintoxicarme" del agua, del esfuerzo, del deporte, de madrugar, de la disciplina... un paréntesis para descansar retomar mis hobbies como por ejemplo la fotografía, volcarme en renovar y actualizar mis conocimientos de fisioterapia y dedicarle más tiempo a mi vida social.

Pero hace un par de semanas mi cuerpo me dijo que ya estaba cansado de descansar y empezó a pedirme guerra, así que aun sin ganas de volverme a tirar a una piscina salí a trotar un día al solecito por el paseo marítimo de Premia, y de aquel trote he pasado a salir a correr tres veces por semana con una media de 25 km semanales. Los primeros días las sensaciones eran malísimas, pues no solo hay un abismo de pasar del medio acuático al terrestre sino que ya no estoy tan en forma como antes y correr nunca ha sido lo mío, más bien odiaba las pretemporadas por quedarme atrás en el grupo cuando tocaba carrera. Pero esta vez le he cogido el tranquillo a esto de correr y como lo hago por ocio de momento no me importa mucho la velocidad a la que lo haga si no disfrutar haciendolo y como de momento disfruto mucho, seguiré saliendo a correr mis tres veces por semana...

Pero la cosa no acaba aquí, me he puesto un objetivo bastante cercano y bastante asequible, la San Silvestre de Barcelona (Cursa dels Nassos) el 31 de diciembre, 10 km, en la que intentaré por ser la primera estar cerquita de 1 horita de carrera, pero sobre todo disfrutar de la carrera.
Ya estoy inscrita, solo queda continuar con las salidas por el paseo marítimo y correr cada día un poquito mejor.

Os dejo con una puesta de sol, fotografía que tomé hace muy poquito...


Cámara Nikon D3000 - 14 de noviembre - Premia de Mar