martes, 12 de abril de 2011

Ser fisioterapeuta puede llegar a ser muy gratificante

Cambié el bañador por la camilla, cambié las piscinas por los campos de fútbol, aunque de vez en cuando vuelvo a las piscinas para seguir formando parte de mi equipo, aunque sea con la camilla a cuestas. Estoy contenta del cambio, me gusta el fútbol, me gusta formar parte de un equipo, aportar tu granito de arena, animar cuando las cosas no salen bien, o la satisfacción de cuando todo sale redondo. Me gusta ver cómo acompaño y recupero a alguien en lesiones de larga duración y verles la cara en su primer partido. Me gusta oír: "Elena, ya no me duele!!!"

Me gusta volver a las piscinas, seguir viendo a mi gente, aunque a veces lo pase mal porque aparezca el "gusanillo de competir" y aportar a mi equipo desde otra perspectiva, desde otro rol ese granito de arena para que todo vaya un pelín mejor. Me gusta, me encanta, es algo que no puedo evitar!

El trabajo bien hecho no tiene fronteras, cada día trabajo para intentar mejorar y seguir aportando... Os dejo pues con algunas imágenes y un vídeo final con mi último viaje con la natación en la copa de clubs en Valladolid el fin de semana pasado...




1 comentario:

Iria Ruiperez Nogueira dijo...

Y tenerte de fisio, seguro que también ;) no hay nada más que ver cómo te quieren los chic@s